Dos situaciones para este último viernes

La inauguración de la exposición de Martin Parr en la Corporación Cultural de Las Condes y el velatorio de nuestro colega fotógrafo Gerardo Torres en su casa del barrio Matta.

A Martin Parr lo conoce medio mundo, exponiendo su trabajo y dictando talleres en muchas ciudades. A Gerardo lo conocían sus colegas de la AFI (Asociación de fotógrafos independientes) de los años 80 y sus alumnos de sus talleres de fotografía. Su formación gráfica le permitía manejar y practicar los conceptos de la química fotográfica con gran destreza, siendo reconocido como maestro por destacados fotógrafos como MauricioToro-Goya.

Se fue antes de tiempo a una edad en que estaba plenamente productivo. No se trata de hacer una reflexión sobre la muerte, pero sí un reconocimiento a los viejos fotógrafos que lograron grandes destrezas en la llamada fotografía análoga. Pienso en Juan Domingo Marinello, Bob Borowicz, Pepe Moreno y tantos otros que dejaron huella en la fotografía chilena. Hoy cualquiera puede hacer una gran fotografía, pero las huellas se pierden en las redes sociales y su frenético consumismo.

Debo reconocer que ante la opción de ir a Las Condes donde lo de Parr o ír al velatorio de mi colega (nunca fui su amigo pero siempre me hacía reír su forma de hablar echando gran cantidad de chuceadas) no dude en partir al barrio Matta y darle un abrazo a su viuda e hijas. Este contraste no pretende hacer críticas a nada, de hecho es esta Corporación la que exhibe las mejores exposiciones de grandes maestros de la fotografía mundial, y no así nuestros alicaídos museos.

Hasta siempre Gerardo Torres, andarás quizás por dónde haciendo fotos a la eternidad,

Leonardo Infante
Editor www.fotoespacio.cl

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¿Qué se necesita para hacer fotografía?

Son muchas las respuestas. Tantas, como fotógrafos y teóricos del tema hay en el mundo.

Otros han respondido “Acercarse al objeto hasta morir”, como Gerda Taro y Robert Capa. O bien, elegir, con el cerebro, la intuición o el corazón ese instante preciso en que la vida se detiene.

Parece que también se necesita una cámara, eventualmente un lente y un soporte fotosensible, sea este una placa con sales de plata o un sensor electrónico.

Lo demás, es conocer cómo se comportan estos elementos ante la presencia de diversas calidades y cualidades de luz y cómo se comporta el fotógrafo con lo que está frente a la cámara.

La semana pasada tuve la suerte de poder ver, en directo la exposición de Diane Arbus en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba).

 

Hoy es amplia la discusión sobre cámaras, lentes, temas, estilos, soportes y megapixeles. Arbus está más allá de eso. Para hacer fotografía ella necesitaba su ojo, una cámara, un rollo y su capacidad de crear una intimidad entre lo fotografiado y ella. Si esa intimidad, que también es la intimidad que crea Paz Errázuriz, sus imágenes no podrían haber sido creadas. Luego viene el proceso, el laboratorio, las ampliaciones, la exposición y el libro.

Cierra el círculo de lo necesario para hacer fotografía el espectador. El que mira y, con suerte, ve la foto. Si es en calma, con buena iluminación, con un montaje y un tamaño de fotos adecuados, mejor, porque permiten una mayor reflexión.

Como ven, todo y casi nada es necesario para hacer la foto. Ahora, si, además, hay talento, como es el caso de Diane Arbus, miel sobre hojuelas.

Ver el Malba

 

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¿El retorno de los Zombis?

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Eso no siempre es cierto, pero en este caso vale. No se el grado de animosidad del fotógrafo, pero la percepción de decadencia, cursilería y decrepitud fue lograda en un solo click.

Si a eso le agregamos la frase dicha por el Sr Mackena “En los Huasos Quincheros imitábamos a los Beatles y yo era Paul Mc Cartney” no que nada mas que decir.

Bien por Patricio Fuentes Y. y por quien sea el Editor de Imágenes de La Tercera.

Fotos: Patricio Fuentes Y./ La Tercera.

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“No puedo dejar de sorprenderme”

Una vez más tengo que parafrasear a nuestra querida Violeta Quevedo:

“No puedo dejar de sorprenderme” que en el “mes de la fotografía” se haya tenido que declarar desierto el premio a la fotografía joven “Rodrigo Rojas de Negri” que, como recordarán, si es que la post verdad no lo ha logrado borrar de sus memorias, murió asesinado, más específicamente quemado vivo, en manos de agentes del estado chileno en las postrimerías de la dictadura que enlutó a nuestro país.

Rodrigo murió en la calle reporteando, con su cámara, los abusos de la policía, no murió sentado elaborando informes o haciendo especulaciones estéticas. Por eso este premio conmemora a Rodrigo, no por otra cosa.

A principios de este “Mes de la Fotografía” nos ha llegado, como balde de agua fría, la comunicación de nuestro Coordinador del Área de Fotografía del Departamento de Fomento de la Cultura y las Artes Sr. Felipe Coddou Mc Manus que nos indica que el jurado declara desierto dicho premio. Desierto en un país en el que, día a día, miles de jóvenes suben a las redes sociales cientos de miles de fotografías que delatan la post verdad de nuestra sociedad, en el que año a año son cientos los profesionales jóvenes que egresan de las escuelas e institutos que imparten, bien o mal, los conocimientos para ser fotógrafo.

Revisando la Comunicación vemos que el Jurado estuvo formado por: Carlos Rammsy, Coordinador Nacional Programa Fomento Regional, designado por Ernesto Ottone Ramírez, Ministro Presidente; Cristóbal Olivares, Destacado Fotógrafo Profesional con exposiciones en Chile y el Extranjero, parte de la 2era Antología de Fotografía Joven Fotoespacio; Zaida González, Destacada Fotógrafa Profesional con exposiciones en Chile y el Extranjero; Soledad Montero, Destacada Fotógrafo Profesional con exposiciones en Chile y el Extranjero; Nathalie Goffard, Curadora Independiente, con exposiciones en Chile y el Extranjero; Mauricio Toro Goya, Director del Festival FOCCO Coquimbo y destacado fotógrafo profesional; Fernando Melo Pardo, Docente de la Escuela de Artes Visuales de la Universidad de Concepción. Todos destacados profesionales conocidos y admirados por nosotros; todos presentes (Salvo Fernando Melo) en las deliberaciones y parte de la decisión colectiva.

¿Qué pasó?

Sorprendido llamé a algunos miembros de ese jurado y pregunté y la respuesta fue igual de sorprendente: solo 7 postulaciones. Y ninguna de ellas con méritos suficientes, a juicio del jurado, para llevarse el premio.

En fin, solo podemos suponer que no hubo postulaciones de gente de calidad por desconfianza en el Consejo; finalmente está el antecedente que el año 2016, quien fuera dado por ganador por un jurado de 100 participantes, fue descalificado por la autoridad por una negada censura ya que este se encontraba preso en la araucanía. El ministro negó este hecho, pero quedó en el consciente del colectivo de los fotógrafos.

Lo más sorprendente ahora es que el CNCA, descalificando al jurado por él nombrado re convoca, con fecha 28.07.2017, al mismo premio sin determinar quién, o quienes, serán el nuevo jurado y dando 30 días para las nuevas postulaciones, pretendiendo lograr una convocatoria de una calidad y cantidad que no logró en casi un año en la versión pasada y declarada desierta.

¿Es o no es para sorprenderse?

Como también declara nuestra querida Violeta Quevedo ¡Qué la Divina Providencia nos proteja!!

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