La inauguración de la exposición de Martin Parr en la Corporación Cultural de Las Condes y el velatorio de nuestro colega fotógrafo Gerardo Torres en su casa del barrio Matta.

A Martin Parr lo conoce medio mundo, exponiendo su trabajo y dictando talleres en muchas ciudades. A Gerardo lo conocían sus colegas de la AFI (Asociación de fotógrafos independientes) de los años 80 y sus alumnos de sus talleres de fotografía. Su formación gráfica le permitía manejar y practicar los conceptos de la química fotográfica con gran destreza, siendo reconocido como maestro por destacados fotógrafos como MauricioToro-Goya.

Se fue antes de tiempo a una edad en que estaba plenamente productivo. No se trata de hacer una reflexión sobre la muerte, pero sí un reconocimiento a los viejos fotógrafos que lograron grandes destrezas en la llamada fotografía análoga. Pienso en Juan Domingo Marinello, Bob Borowicz, Pepe Moreno y tantos otros que dejaron huella en la fotografía chilena. Hoy cualquiera puede hacer una gran fotografía, pero las huellas se pierden en las redes sociales y su frenético consumismo.

Debo reconocer que ante la opción de ir a Las Condes donde lo de Parr o ír al velatorio de mi colega (nunca fui su amigo pero siempre me hacía reír su forma de hablar echando gran cantidad de chuceadas) no dude en partir al barrio Matta y darle un abrazo a su viuda e hijas. Este contraste no pretende hacer críticas a nada, de hecho es esta Corporación la que exhibe las mejores exposiciones de grandes maestros de la fotografía mundial, y no así nuestros alicaídos museos.

Hasta siempre Gerardo Torres, andarás quizás por dónde haciendo fotos a la eternidad,

Leonardo Infante
Editor www.fotoespacio.cl

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